26 de septiembre de 2022

Hoja Negra

Poesía para la nuevas generaciones

Tres poemas de Sonia Sossa De Vargas

2 min de lectura

Sonia Sossa De Vargas (1994) nació en Lorica, Córdoba. Es arquitecta de la Universidad Pontificia Bolivariana (2018). En 2014 ganó su primer concurso de poesía, lo cual la encaminó a explorar aún más el mundo de la escritura. En 2018 publica sus poemas a través de redes sociales donde mezcla sus letras, con fotografía, ilustraciones y collages. Ha colaborado constantemente en eventos virtuales de poesía donde se promueve la cultura latinoamericana y el descubrimiento de poetas nuevos. En 2020 publica su primer libro,  “Permiso para Soniar”, un poemario donde comparte su sensibilidad ante el mundo.


Ansiedad


Me muerdo los dientes como perro encadenado
y al instante soy un insecto levitando en el prado
de las tantas cosas que suelo ser
soy un silente alarido
de noche es un sol
de día es un nido
las sombras de mi cuerpo
me miran de reojo
haciéndome caminar a contra reloj
dejándome contar las horas al revés
ya conocen el modus operandi
del tragar en seco de mi lengua
de mis puños de circo haciendo equilibrio 
en el claroscuro me siguen mirando con asombro
y las distraigo guiñándoles el ojo
ostentando mi mejor truco de magia
para así volver de nuevo a la realidad



 “Quiero soñar como sueñan los animales”

Envidiamos la habilidad del pájaro revoloteando en el aire
imaginamos cómo sería ser un pescadito de río en río
¡qué bonito soñar!

me pregunto:
¿con qué soñarán los pájaros?
seguro no es con ser humanos
seguro sueñan con que nadie
les quite la libertad


EL REINO DE MI NATURALEZA

Trato de correr, pero todo está en cámara lenta,
la gravedad me ha martillado como un clavo
a la superficie más dura, pero no importa,
me dilaté dentro, hiberné en mi calor,
estoy aferrada a mi cuerpo, suspendida a baño maría
entre aromas ancestrales, en una infusión aliñada
que irá a reposar a miles de oasis.
Percibo consciente la brisa de la noche
que me pega sin consuelo sobre el rostro,
consigo sentir el temporal que se avecina,
como la gloriosa bienvenida al reino de la naturaleza.
Ahora, no trato de correr, permanezco liviana,
como la hoja que se lleva el viento
y termina en recónditos parajes,
completamente liberada.