26 de septiembre de 2022

Hoja Negra

Poesía para la nuevas generaciones

Selección poética de Jim Morrison

5 min de lectura

Hora de magia

Burla permanente,
danos una hora para la magia.
Nosotros los del guante púrpura.
Nosotros los del estornino vuelo
y hora aterciopelada.
Nosotros los de la raza del placer árabe.
Nosotros los de la cúpula solar y la noche.
Danos un credo
en el que creer.
Una noche de lujuría
Danos confianza en
la noche.
Danos color,
cientos de matices
una rica mandela,
para mí y para ti
y para tu sedosa
casa de sauces.

Una cabeza, sabiduría
y una cama
problemático decreto.
Burla permanente
te he reclamado.
Solíamos creer
en los antiguos buenos días.
Todavia recibimos
de pequeñas formas
las Cosas de Bondad.
Una frente antideportiva.
Olvida y permite.


El Desierto

—rosado azul metálico
y verde insecto

espejos en blanco y
charcos de plata

un universo
en un sólo cuerpo


Bienvenido a la Noche Americana

donde los perros muerden
en busca de la voz la cara
el destino la fama
para que los amanse
la Noche
en un silencioso suave coche
exuberante
Una fila pide aventón en la Gran Carretera

Los peatones apretaron el paso

Nos unimos a la corriente. De pronto
policías, viseras y escudos de plástico,
blandiendo largas y flacas macanas
como varas, bien formados,
despejando la calle a contraflujo.
Acercarse o mantenerse alejado.
Los cafés meten las mesas
apilan las sillas unas sobre otras,
bajan las cortinas de seguridad
de acero. Silbatos
mientras llegan camionetas. Soldados
con bigote. Abandonamos la escena.
Ojos de juventud, recelosos, deslumbrantes.
La iglesia. Una escena pastoral
con guitarras, tambores, flautas,
arpas y amantes. Luego
Shakespeare & Co., los restaurantes
y su clientela elegante, un cruce de calles
transversal, el pequeño barrio del Jazz
(Story Ville) Nueva Orleans
en miniatura.
Negros en camisas africanas.
Una brass band callejera.
“Fare well to my web footed friends”
La muchedumbre sonríe, salta y canta.
Pasamos. Bulevar Saint-Michel.
La Estatua. El Sena. Hogueras
de pancartas que zumban malvadas,
bulevar abajo. Carros de bomberos.
Olor de humo. Acércate más
cerca. De pronto gritos
largos gritos indios de guerra y
la muchedumbre corre
y se repliega. Y mientras huimos,
nos atacan por detrás,
aplastados contra las mesas de los cafés.
Metro y quiosco de periódicos —Una muchacha
apaleada, sus llantos. No oigo
más detonaciones. Lluvia. (Hombre con botella)
Te veo en la manifestación

Nos unimos a otros grupos bajo árboles
y lluvia. Altos edificios públicos.

Nos vemos en la manifestación

Clases para convertirse

en revolucionario
actor
(un profeta)
o poeta

Aún quedan buenos amigos
para ayudarte y consolarte
Mercenario antojo
para él o para ella

Primero conviértete en
Visionario-Científico
radiólico bioquímico
avionador paracaidista
Luego contacta a tu conta-
dor público (él te dirá
cómo esparcir las semillas de la duda)

Estar solo

y ver el alba
Eso podría crear
una tonta canción
Sobre una chica
Que conocí

Era la estrella
de un show de cuarta

Ella no era yo
Ella no eras tú
Créeme tú
Ella sabía qué hacer

y dijo a un hombre
ya fuera de quicio
“Oye, rompecorazones,
el clima va a cambiar”

Entonces
qué se supone
que debo hacer
quedarme sentado solo
y mascarme el zapato
Necesito un amor
No mejor que ella
ni peor tampoco
y ningún lamento

Si pudieras saciarme
a través de mi Teléfono
Sería un infeliz,
más triste, más sabio

Sólo eso será
respecto a aquello
Yo era el ratón
que al gato atrapó

No pretendo
Darte ningún punto
de vista

Sólo trato de decírtelo
A ti —Estoy solo


Poder

Puedo hacer que la tierra se pare

en seco. Hice

desaparecer los coches azules.

Me puedo hacer invisible o pequeño.

Puedo convertirme en gigante y alcanzar las

cosas más lejanas. Puedo cambiar

el curso de la naturaleza.

Puedo situarme en cualquier lugar

del espacio o el tiempo.

Puedo invocar a los muertos.

Puedo percibir sucesos de otros mundos,

en lo más profundo de mi mente

y en la mente de los demás.

Yo puedo.

Yo soy.


La película

La película comenzará en unos instantes.

Anunció la estúpida voz.

Todos aquellos sin sitio esperarán al siguiente espectáculo.

Nos colocamos lentamente, lánguidamente en el pasillo.

El auditorio era enorme y silencioso.

Mientras nos sentábamos y oscurecía, la voz continuaba.

El programa de esta tarde no es nuevo.

Has visto este espectáculo una y otra vez.

Has visto tu nacimiento, tu vida y tu muerte.

Podrás recordar todo el resto.

¿Tendrás un buen mundo cuando mueras?

¿Bastante para basarlo en una película?

Me estoy yendo de aquí.

¿Adónde vas?

Al otro lado de la mañana.

Por favor, no persigas las nubes, pagodas.

Su sexo le atrajo como una cálida y amistosa mano.

Está bien, todos tus amigos están aquí.

¿Cuándo podré verlos?

Después de que hayas comido.

No tengo hambre.

Uh, quisimos decir golpeado.


Inmaculadamente drogado

Te diré esto.

Ninguna recompensa eterna nos perdonará ahora.

Por malgastar el alba.

Vuelvo a aquellos días, todo era más sencillo y más confuso.

Una noche de verano, yendo al muelle.

Me encontré con dos jóvenes chicas.

La rubia se llamaba Libertad.

La morena, Empresa.

Hablamos y me contaron esta historia.

Ahora escucha esto…

Te hablaré sobre Texas radio y su gran ritmo

Suavemente conducido, lento y loco.

Como algún nuevo lenguaje.

Llegando a tu cabeza con el frío, furia repentina de un mensajero divino.

Déjame hablarte sobre la angustia y la pérdida de dios.

Divagando, divagando en la desesperada noche.

Aquí fuera no hay estrellas en todo el perímetro.

Aquí fuera estamos colocados.

Inmaculados.


Despertar del recién nacido

Gentilmente se agitan, gentilmente ascienden.

Los muertos son recién nacidos despertándose.

Con desoladoras amputaciones y almas húmedas.

Gentilmente suspiran en el extasiado funeral de asombro

¿Quién llamó a esa muerte al baile? ¿Fue la joven mujer aprendiendo a tocar la canción del fantasma en su pequeño piano?

¿Fueron los desérticos niños? ¿Fue el mismo fantasma de Dios, tartamudo, animado, charlando ciegamente?

Te he llamado para embalsamar la tierra.

Te he llamado para anunciar la tristeza cayendo como carne quemada.

Te he llamado para desearte el bien. Para glorificarte como un nuevo monstruo.

Y ahora te llamo para rezar.


Un banquete de amigos

Wow, estoy harto de dudas

Vivir en la luz de la certeza

Sur

Crueles ataduras

Los esclavos tienen el poder

hombre  perros y sus mezquinas mujeres

tirando pobres mantas sobre

nuestros marineros.

¿Y dónde estabas en nuestra recostada hora?

¿Ordeñando tu bigote,

o moliendo una flor?

Estoy harto de estas severas caras

Mirándome desde la torre

de la televisión, Quiero rosas en

mi enrejado jardín, ¿cava?

Bebes reales, rubíes

deben ahora reemplazar a los abortados.

Extranjeros en el fango.

Estos mutantes, comida de sangre

para la planta que es arada.

Están esperando para llevarnos dentro

del cortado jardín.

¿Sabes cómo de pálida y lasciva aterradora

viene la muerte en la desconocida hora?

Sin previo aviso, imprevista

como una aterrador y amigable invitado que has

traído a tu cama.

La muerte hace ángeles de todos nosotros

y nos pone alas

donde teníamos hombros

suaves como garras

de cuervo.

No más dinero, no más disfraces

Este otro reino parece desde lejos el mejor