23 de noviembre de 2020

Dos poemas de Alejandro Jodorowsky inspirados en su infancia dolorosa.

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PERDEDOR

Con sus dos años de ventaja

Raquel me aplasta

Cada sábado

por esa calle gris infinita

nuestro padre vuelve del banco

Ella y yo lo acechamos

como caballos esperando el campanazo

para lanzarnos a galopar

Asoma en la lejanía

el creador del mundo

el campeón milagroso

el caimán terrible

el domador de lunas

Comienza entonces la carrera

Raquel dando zancadas

yo cabeza adelante y pies detrás

tropezando

cayendo de rodillas

Triunfal ella estira sus brazos hacia Jaime

Él la sienta en su nuca

con la mirada clavada en el cielo sin nubes

Yo

con las rodillas sangrando

los veo pasar


PEPE

Niño gris cubierto de pelos,

juguete vivo, corazón igual al mío,

bello, dulce, tan amigo,

dando un salto

con la cabeza destrozada.

Balazo salido como diablo

de la pistola de mi padre.

Yo, hecho un ovillo, llorando a gritos

junto al cadáver que enrojece.

-¿Por qué me lo mataste?

-Ese gato tan cerca de tu boca

te hubiera dado la tuberculosis.

Con los ojos clavados en el suelo

y la mente hecha andrajos

se desliza el mundo por mis manos vacías.

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